¿Yoga o Meditación ?

Cuando comencé con mi práctica de yoga, siempre tuve presente que la meditación sería el siguiente paso…

O al menos ese es el objetivo, preparar a tu cuerpo para luego poder permanecer el tiempo necesario meditando.

Para una mente occidental, eso es algo difícil de concebir, vivir en una ciudad al ritmo frenético del tiempo, donde todo está programado con su hora, como si nuestro jefe fuera el señor tiempo, resulta difícil pensar que todo el esfuerzo y trabajo físico de las asanas, tengan como objetivo permanecer sentado por horas sin hacer nada aparentemente, tan solo meditando…

Pese a esa lucha interna, el deseo de conseguirlo, de experimentarlo es mayor que el de no.

Y por eso siempre probé diferentes métodos de meditación, pero sinceramente ninguno conseguía gustarme como para tener la constancia de llevarlo cada día.

Es verdad que las primeras veces que conseguía meditar por unos días seguidos mi mente y mi personalidad eran otra, me parecía que estaba viviendo como en Matrix, en la escena en donde Neo podía esquivar las balas, donde todo a su alrededor pasaba en cámara lenta y tú tienes la claridad y tranquilidad para tomar la decisión correcta para ese momento. O como en the Truman show donde tu realidad no es lo que tu ves, descubres que es solo una fachada, que no es real…

A pesar de tener esas experiencias tan potentes, no conseguía mantener la rutina de hacerlo cada día, y eso me generaba una frustración muy grande.

Y esa misma sensación la sentía con mi práctica, tuve mis temporadas que no podía hacerla cada día.

Me sentía con una crisis de identidad.

Si yo no practico, como voy a trasmitir la filosofía a mis alumnos, como dice el Dalai Lama: “hay que predicar con el ejemplo”,  pero aun así, el que yo no estuviera determinada no implica que sea consciente de lo beneficioso e importante que es, tanto para mí como para mis alumnos.

Pero cuando todo parece perdido, o mejor dicho cuando ya te entregas , dejas de lado tu mente, con las mismas ideas de como hacer o que hacer, se te presenta lo que necesitas.

 

 

Y así fue, en su momento había escuchado de Joe Dispensa, acerca de las meditaciones cuánticas, de cambiar tu realidad a través de los sentimientos, pero no fue hasta que mi amiga Carmen me explicó su experiencia en el workshop de Joe Dispenza.

Enseguida me puse a investigar y comencé con la práctica, Carmen me enseño lo que ella había aprendido, pero yo quería más, así que también me apunte a su workshop, durante un fin de semana, rodeada de 1000 personas.

Y fue de las experiencias más intensas que he vivido.

Allí comprendí todo el significado místico o espiritual que tiene la meditación, desde la razón y una lógica, a través de pruebas científicas el Doctor Joe Dispenza midió todas la reacciones fisiológicas, energéticas, cerebrales y emocionales de miles de personas en el momento que meditaban, y los descubrimientos dieron lugar a muchas respuestas a porqué las personas que meditan se sienten tan bien, porqué cambian sus vidas, porqué su salud mejora.

Solo que él ha ido más allá de una simple meditación, comprobó que existe un campo infinito de posibilidades en el campo cuántico.

Desde que fui a su taller he comenzado a meditar todas las mañanas, me despierto 1 hora antes de comenzar el día, dedico 1 hora de mi tiempo a la meditación, da igual lo que haya dormido o lo que tenga que hacer.

Gracias a estas meditaciones me siento con más energía, cada día practico y disfruto de ella, me siento más desapegada de todo y dentro de mi late el sentimiento de que todo lo que está pasando es lo que tiene que pasar

Si quieres que tu vida cambie, es uno el que tiene que comenzar por hacer cosas diferentes. Si no inviertes tiempo en ti, no estas creyendo en ti, en el cambio.

El motivo que lo haga por la mañana tiene su lógica el Dr Joe Dispenza comienza su taller con dos preguntas:

Diciendo: ¿Cuántos de vosotros creéis que vuestros pensamientos tienen poder sobre vuestra realidad?

Y la mayoría de los presentes suelen levantar la mano.

Y la segunda pregunta:  ¿Cuántos de vosotros hoy os habéis levantado y habéis programado vuestro día?

Y la mayoría no suele levantar la mano.

Entonces él explica que es, porque en verdad no creemos que eso sea cierto, porque le damos más valor al pasado que a nuestro futuro.

Esta sería una pequeña explicación.

¿De dónde viene la inteligencia que hace que nuestro corazón siga latiendo? Forma parte del sistema nervioso autónomo, que se encuentra en el cerebro. El sistema límbico del cerebro forma parte del sistema nervioso autónomo. Y en el cerebro hay unos tejidos que son responsables que el corazón siga latiendo. Estos tejidos están hechos de células, las células de móleculas, las móleculas de átomos y los átomos de partículas subatómicas y las partículas subatómicas se componen principalmente de energía.

Llegando a la conclusión de que nuestro vehículo fisiológico está hecho de lo mismo que el resto del universo y lo que anima al cuerpo es una forma de energía.

La energía es la base de cualquier realidad física, la inteligencia.

Si realmente fuéramos conscientes de lo poderosos que son nuestros pensamientos no dejaríamos pasar ni uno por alto. Dice que al día tenemos una media de 60.000 pensamientos negativos.

Por eso en estas meditaciones lo que se busca es cambiar la energía, los pensamientos son el lenguaje del cerebro y los sentimientos son el lenguaje del cuerpo, como piensas y como sientes crean un estado de ser, y un estado de ser es una personalidad y una personalidad crea una nueva realidad personal, también sabemos que los pensamientos son eléctricos y los sentimientos son magnéticos y cuando cambias tu manera de pensar y como te sientes cambias tu energía, tu firma electromagnética, si puedes salir de algunos de los sentimientos limitantes que tienen que ver con el stress, ira , agresión, tristeza, dolor indignidad, inseguridad, culpa o vergüenza, temor o ansiedad estarías cambiando tu estado emocional, es decir que cambiarias tu energía.

Por lo que comprendes que uno es responsable al 100% de su vida.

En el cerebro, sentir de la manera que pensamos, esto quiere decir que los pensamientos generan una reacción bioquímica en el cerebro que hacen de mensajeros del pensamiento, el cerebro libera señales químicas que se trasmiten al cuerpo, este siente las señales químicas que recorren su cuerpo, los pensamientos activan químicos que permiten que el cuerpo sienta de acuerdo al pensamiento.

En el cuerpo, pensar de la manera en que sentimos. El cuerpo siente, las señales químicas que recorren el cuerpo, el cerebro reconoce los sentimientos del cuerpo, el cerebro supervisa el estado del cuerpo, el cerebro responde, el cerebro produce sentimientos que produce químicos y el sentimiento crea el pensamiento y el pensamiento crea el sentimiento. Y así es como nosotros generamos un círculo entre lo que sentimos y pensamos, lo que pensamos y lo que sentimos, nuestros hábitos, nuestras creencias son fruto del pasado, de la información que nuestro cuerpo y mente han ido acumulando, por eso la importancia de ser conscientes de lo que sentimos cuando pensamos y lo que pensamos cuando sentimos para poder cambiar.

Este pequeño párrafo es del libro DEJA DE SER TÚ del Dr Joe Dispenza.

El silencio, no esta vacio…

Esta lleno de respuestas…

Photos by Xavi Moya

Written by Natalia Melina Evangelista | Yoga Teacher | Fashion Stylist

Profile of Natalia Melina Evangelista 

Articulo para Hacid Magazine

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